Antes de nada, quiero contarte una cosa. Algo que puede que cambie tu opinión, tu forma de pensar e incluso haga que tomes alguna decisión.
Todo lo que diga a continuación puede que te asuste, te haga echarte para atrás. Pero tengo que decírtelo ahora y no después. Escúchame atentamente, y no pierdas ni una palabra de lo que ahora te voy a decir:
No voy a ocultar como soy, mi carácter, mi personalidad, bueno, mis personalidades. Y menos a ti, quiero que me veas como realmente puedo llegar a ser, con todas mis virtudes, y obviamente todos aquellos defectos. Lo más probable es que sean más éstos últimos, pero ¿sabes qué?, siento que algunos me diferencian, y no, no los cambiaría.
Puedo llegar a parecer una loca empedernida que va por la vida sin rumbo, sí, no te lo niego. Dando tumbos de aquí a allí, porque en eso se basa lo que gira a mi alrededor. Te digo que tengo la capacidad de echarlo todo a perder, dejar que se vaya. No sé como lo hago, pero precisamente por eso, por eso hago esto. No quiero que me vuelva a pasar, esta vez, no.
Tengo mis días, días diferentes entre sí. Los días en los que fluye en mí una hiperactividad inintendible, me vuelvo loca. Más aún, si eso se puede. Los días en los que nada me sale bien, y lo único que quiero es cerrar los ojos e imaginar. No tengas en cuenta estos días si lo pago contigo, no es mi intención, pero lo haré, porque es mi manera de expresarlo. También estarán esos días "sensibles", "de reflexión", llámalos como quieras, pero son aquellos en los que me detengo un rato, y observo. Normalmente con una lágrima. No temas, estoy bien, a lo mejor lo único que necesito es que me abraces, y te quedes a mi lado en silencio. Y por supuesto, los mejores días. Aquellos en los que la sonrisa no se escapa de mi cara, y simplemente tengo ganas de gritar.
¿Sabías que la razón principal de esos días eres TÚ?
Me cuesta un horror y más, expresarme, mostrarme como soy. Por eso lo intento de otra manera, entiéndeme, por favor.
Supongo que ahora te estarás preguntando muchas cosas, no importa, hazlo, no temas. Pero no creas que eso es todo. Sé que también tengo mis cosas agradables. Te cuento. Me encanta reírme, es una de las mejores cosas que pudieron inventar. Me río sin parar, normalmente por mis propias estupideces y tonterías, pero ¿qué mejor que reírse de uno mismo? También me gusta verte reír, en tu sonrisa se encuentra una gran parte de la mía.
Soy de lo más cariñosa que puedes ver. Enserio, créeme, puede que no lo parezca o haya demostrado lo contrario. Espera un poco, sólo un poco, y verás. Si tuviera la oportunidad de quedarme abrazada a ti, lo haría. No hay nada mejor que demostrar cariño, y que además te lo demuestren. No hay nada mejor que desmotrarte A TI mi cariño.
Si lo único que quieres es ser escuchado sin ser juzgado, llámame. Creo que soy de esas personas que quedan, que no juzgan. Principalmente no lo hago, porque no hay nada que me enfade más que ser juzgada. Y más aún cuando lo hacen SIN conocerme. Así que, en mí te ofrezco oídos dispuestos a oírte y a escucharte. Y si necesitas palabras de ánimo, haré lo que esté en mi mano, para decir exactamente lo que ese momento precise.
Voy a parar ya, no quiero seguir metiéndote miedo. Si quieres seguir descubriendo cosas, no lo dudes, no me moveré. Al menos, aún no. Tengo tiempo. Si haces todo lo contrario, créeme, te entenderé, incluso hay veces que hasta yo misma me doy miedo.
Pero así soy, así seré, y así quiero mostrarme. Quiero que me veas como realmente soy, sin nada que lo oculte, no merece la pena. Creo que esta es la mejor manera de contártelo, siento que así no me dejo nada que decir. Lo siento si no soy como esperabas o llegaste a imaginar.
Y por si aún no te ha quedado claro, para que no te lleves una sorpresa:
Me defino por la plabra BIPOLAR. Sí, con días y días, diferentes sensaciones, difíciles decisiones, pensamientos inesperados.
¿Es malo ser así? No lo sé, dímelo tú.
PD: no le cuentes esto a nadie, que quede entre tú y yo, como un secreto, nuestro secreto.
Cosas que están por ahí, y decides enseñarlas al mundo.