Bello durmiente:
No podía más, necesitaba escribirte de nuevo... Es la segunda ya, y creo que habrá muchas, muchas más.
Sé que mis cartas irán por ahí, puede que no vayas a leer ninguna, puede que las leas todas, no me importa, sólo me importa, tenerte una vez más, te añoro, te extraño tanto.
Recuerdo aquel día, ese día que viene a mi mente sin ser llamado, ese momento en el que sólo existíamos tú, yo y tu cama. Tú y yo y nuestros cuerpos, unidos, en ese instante, en el que cerré los ojos, inspiré el aire, y sólo me vino un pensamiento a la mente: "ojalá fuera eterno". No termino de creerme nada de eso que pasó, ni en las palabras. Creo en ti, y en lo que un día me prometiste.
Siento la necesidad de hacerte sonreír, cueste lo que me cueste. No olvides aquellas cosas que hice, ni las que seguiré haciendo por ti, sólo por ti. Al menos, cuando las recuerdes, sonríe, de esa manera tan adorable como solías hacer cuando nos besábamos, nos tocábamos…
Los juegos acaban doliendo, y éste el que más, pero merecerá la pena, créeme.
No me olvides bello durmiente, nunca, recuérdame aunque te vayas.
Atentamente, ella.

