¡No cedas nada a la desesperación! Usa tus sueños. Y si están rotos, ¡pégalos!
¡Frótalos con tu sombra mágica, ya verás amigo!
Un sueño roto bien pegado puede volverse aún más bello y sólido.
Hasta el punto de hacer añicos los límites de lo real.


No hay comentarios:
Publicar un comentario