Esto tiene un comienzo. Aquel día que la vi, y lo comprendí todo. Y lo que me queda por entender, por aceptar, por pedir perdón, e incluso por perdonar. No fue un día en concreto, fueron sucesos, verdades, realidades difíciles, momentos. De cualquier tipo, no creo que haya ninguno que no haya ocurrido. Pero, ella, con su fuerza, con su voluntad, con su perseverancia, y con todo el amor que puede dar, lo ha hecho. Bien o mal, perfecto o no, lo ha intentado. Lo que ella no sabe, lo que no le he dicho aún, es que es lo mejor que tengo en mi vida. Lo que hace que siga teniendo una ilusión en mis peores momentos, por lo que intento levantarme cada día, que yo lo haga bien o no es otra cosa, pero que lo intento, no lo dudéis. Lo ORGULLOSA que estoy de ella. Lo ha dado todo y más por nosotras. Sé que muchas veces, demasiadas tal vez, no he entendido el por qué, no he sabido valorarlo, y aún me cuesta, pero luego reflexiono y me queda un poco todo más claro. Lo siento, a ti, sí que me permito el lujo de decirte estas palabras que significan tanto: perdón. No soy perfecta, ni lo mejor que hayas podido esperar, pero en quererte, créeme, que en quererte NO ME GANA NADIE. No lo demostraré, no lo parecerá. Es mi forma de ser, supongo. Pero no lo pongas en duda jamás. Daría todo por ti, haría todo por ti, te debo mi vida a ti, y sólo a ti. Soy lo que soy, simplemente por ti.
Hoy es simplemente un día más. Un día más de TODO lo que te mereces, porque te mereces cada uno de los días, todas las sonrisas del mundo, toda la felicidad, todo lo bueno. Y siento no poder dártela. Pero esto no va de lamentaciones. Lo agradecida que estoy me supera, nada, absolutamente nada expresa con exactitud todo lo que te agradezco, todo lo que te quiero.
Porque con tu cariño o sin él, ese que a veces me falta, un abrazo, una caricia... No importa, porque sé que estás ahí. Lo noto.
Ni todas las palabras del mundo, ni un simple blog, ni el mayor de los regalos puede expresar esto. Nada se le acerca.
Esto tiene un comienzo, sí. Pero nadie ha dicho nada de un final. Y cuando lo haya, te prometo que será un buen final, un gran final. A pesar de no creer en las promesas, a pesar de no creer en los "para siempre" te prometo todo esto, te prometo que estaré ahí para el resto de tu vida y la mía, porque eso solo puede acabar así.
Has sido, eres y serás una madre, un padre, una amiga para mí. Lo has sido TODO.
Aunque nadie haya hablado de perfección, eso no existe.
Todo saldrá bien, todo pasará. Pero mientras tanto, sonríe. Nosotras lo necesitamos, te necesitamos.
No son buenos días, ni para ti, ni para mí, yo ya no soy esa niña pequeña. Ahora todo lo veo diferente, y ya no sé que estoy haciendo, pero no importa, sonríamos juntas, y así todo irá mejor.
Te quiero muchísimo mamá, hasta tal punto de sentir las lágrimas en mi cara.