Le había olvidado, o al menos, dolía mucho menos que antes. Se estaba divirtiendo, era verano, "su verano", se había prometido. Salía, reía, bailaba. Pero entonces un día sin más, sin saber que esto llegaría a pasar, llegó ese chico. Ojos azules, apuesto, e incluso olía demasiado bien. Todo fue empezando a formarse, sin que se diera cuenta él fue entrando, al principio se resistió pero ahora no puede. Ahora, él está un poquito más dentro, solo que hoy, ella hoy no está bien, sus miedos han salido. ¿Miedo a qué? Se preguntó. Miedo a olvidar lo anterior, miedo a sentir de nuevo, miedo a llorar, e incluso miedo a reír. ¿No podía estar sola? Aunque ella sabía que eso no era lo que quería realmente, pero si lo más seguro para todos. Lo más sano. La vida es arriesgar, pero ¿qué si ella se habia cansado se hacerlo? De salirle mal todo lo que hacía, o decidía. No quería arriesgar, no quería hacer nada al respecto.
No tiene título, escrito aquel día y publicado hoy, así son las cosas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario