Instagram

miércoles, 8 de mayo de 2013

I want to fly.

Y aquí estoy, ocho meses después de haber empezado con ilusión y optimismo. He acabado gastada mental, física y emocionalmente. ¿Jodido, eh? Es duro ver que intentas empezar con buen pie, enamorada de la idea de acabar graduándote y ver el esfuerzo de años y años, de superaciones y obstáculos, y lo que ocurre te rompe en dos, no te lo esperabas y bueno, ya no hay vuelta atrás. Tantas veces me repito que si pudiera retroceder el tiempo hubiera escogido y hecho ciertas cosas, pero a la vez, todo ha pasado por algo y prefiero pensar así. 
Lo que más miedo me da es arrepentirme de no haber dado más de mí.
Porque ya me resigno, ya pienso en los mínimos y no aspiro a lo máximo, pero es que ya no puedo, estoy arrastrando de mí casi yo sola, y si apreto más el paso, siento que me quedaré sin respiración más rápido. Sólo espero en un futuro no decir: "pude haber hecho más", porque eso me dolerá toda mi vida y lo llevaré conmigo siempre. Prefiero pensar que a duras penas salí viva... con muchos cambios. He renunciado a personas a las que quiero y echo de menos, pero espero que algún día entiendan y sepan que sólo he querido lo mejor para ellos. Deseo la felicidad a aquellos que un día me hicieron felices a mí, y estoy segura que la tendrán, se lo merecen.

Un "spring" final y se acaba... a veces, no quiero que acabe. 
Al fin y al cabo, todo es una trampa, una trampa para ratones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario