Tengo que llegar hasta final, ya no queda sino dos simples meses y medio. ¿Sólo?. Parece mucho, y a la vez tan poco. No tengo estabilidad ahora mismo, mis sentimientos son como una bonita y peligrosa montaña rusa: suuuuuben, baaaaajan, suben medio metro y luego se hunden hasta el final. ¿Quién sabe? A lo mejor, cuando todo esto acabe podré volver a ser la pequeña mocosa con mal genio y un poco de ganas de disfrutar. Ahora sólo pienso en: sacarlo, sacarlo, sacarlo, y a ser posible con buena nota.
Lo hecho echo está, y aunque no todo sea como esperaba, con sus más y sus menos, con cambios de última hora, así ha tenido que ser y así lo afrontaré. Quién quiera subirse y acompañarme en mi camino, bienvenido sea, quién no, no me detendré. Estoy al borde del filo, y puedo caerme...
pero no puedo permitirlo porque ahora me toca a mí, es mi turno y sólo tengo una oportunidad más. No puedo dejar que pase, tengo que cogerla con todas mis fuerzas y no soltarme hasta el final, aunque se resista.
NO LA DEJARÉ IR.
Sé que al final, tendré mi recompensa porque me la merezco, porque ellas, mi madre y mi hermana, se la merecen. Y porque él, también.
Ahora tengo que ir de culo y sin frenos, a toda velocidad, a toda mecha, no me queda otra para llegar a esto:
Y LLEGARÉ.


No hay comentarios:
Publicar un comentario